Si bien nos enteramos de la noticia desde su página, esta mañana llevé al nene al colegio con el fin de verificar si esta medida ya entraba en vigencia.
INFLUENZA A H1N1: DISPONEN EL CIERRE DE TODOS LOS ESTABLECIMIENTOS EDUCATIVOS DE SAN ISIDROAsí fue entonces que la Directora del Colegio San Martín nos comunicó que el cierre es efectivo a partir del día de hoy hasta el 28 de Julio, siempre y cuando el desarrollo de la enfermedad lo permita y no haya que extender los plazos.
Desde ya me parece una medida correcta, ya desde ayer uno se preguntaba porqué esperar al lunes para cerrar los colegios si lo mejor era evitar los contagios desde ahora. La respuesta era igual de simple, hay miles de chicos que van al colegio a tomar su desayuno y almorzar, no era justo entonces dejarlos sin lo que pudiera ser su único alimento.
Sacando estos casos particulares, donde se decidió entregar viandas a las familias, los demás establecimientos podrían cerrar sus puertas, considerando -como siempre- que algunos padres deberían organizarse para tener a los chicos en sus casas, pero teniendo en cuenta que una propagación de la enfermedad sería mucho peor.
Así que, a modo de "celebración" por tener al nene en casa -aún a riesgo de que se aburra- fuí con el a buscar unas facturas para desayunar.
Justamente al caminar un poco por la ciudad uno puede darse una idea de cómo está afectando esta enfermedad, y su presencia en los medios, a los habitantes. Muy poca gente en la calle, casi nadie se podría decir.
En un día normal veríamos a cientos de chicos acompañados de sus padres, llendo al colegio. Pero hoy hasta se podía ver una ligera reducción de pasajeron en los trenes, los pocos locales que suelen abrir temprano estaban vacíos y hasta la panadería no tenía la concurrencia de otros días.
Sí, llegó el miedo, lamentablemente.
De todas maneras sigo sosteniendo que tenemos poca o ninguna conciencia social y ese es el mayor peligro.
Ayer mismo cuando volvía desde la clínica donde llevamos al bebé a control, después de haber sufrido un ligero bronco-espasmo, tuve una agarrada con otro pasajero.
El señor este estaba cabizbajo, con los codos apoyados en las rodillas, tosiendo al aire libre y sin control.
Desde ya que eso me molestó bastante, si ya era una cuestión de respeto en cuaquier momento, la aparición de esta nueva gripe implica un mayor cuidado y precaución, tanto desde la persona enferma como los sanos.
Terminé levantando la voz y pidiendole respeto hacia quienes compartimos con el ese ambiente en el transporte. Fuí duro, pero no por paranóico, sino por la indignación que me causa el hecho de que me falten el respeto.
Espero que se sigan tomando medidas para que la enfermedad no cause más daños, pero también está en nosotros tener un poquito de sentido común para que las cosas funcionen.











